Inclusión

Prevenir el acoso sexual laboral es un reto colectivo.

Prevenir el acoso sexual laboral es un reto colectivo.

Por Zelma Acosta-Rubio, Oficial de Diversidad e Inclusión en Intercorp

Un problema silencioso pero poderoso que sin darnos cuenta ocupa un espacio importante y nos hace daño. Un problema que se sale con la suya porque sobre él recae un manto invisible. El manto de la indiferencia. Su nombre: El acoso sexual laboral.

El tema #tabú sobre el cual nadie quiere hablar. Es incómodo, no lo entendemos. Si lo sufrimos callamos porque nos da vergüenza pues pensamos que seremos juzgados o juzgadas. Si lo vemos, no decimos nada porque no queremos meternos en los asuntos de los demás. Todo mal.

Situaciones cotidianas que nos parecen normales porque vivimos en una cultura que acepta conductas normalizadas sobre violencia de género. Somos parte de una sociedad aprendiz; estudiantes eternos de lo que significa vivir en valores. Sé que suena un poco fuerte lo que escribo, pero es que, si no somos capaces de indignarnos, no podemos soñar con una sociedad más equitativa, más justa y más sana para todas las personas.

Cuando me preguntan qué hacer, mi consejo es que todo comienza por cada uno de nosotros. Para activarnos como agentes de cambio recomiendo empezar de manera individual.

Comparto 5 tips que me han servido:

  1. Leer, aprender, reflexionar.
  2. Abrir los ojos y mirar a tu alrededor.
  3. Entender que todos tenemos historias diferentes.
  4. Observar, preguntar.
  5. Actuar.

Y si bien hay que comenzar por nosotros mismos, también tenemos la oportunidad de actuar colectivamente. 

‍Espacios Seguros en Intercorp – El Cambio Es Colectivo

En noviembre del 2020, junto con La Victoria Lab, laboratorio de innovación de Intercorp, iniciamos una investigación centrada en el usuario con un único objetivo: entender la problemática del acoso sexual laboral y los principales hallazgos fueron:

  • Hablar sobre acoso sexual laboral es un tema tabú que tiende a ser silenciado, además, la responsabilidad de gestionar la solución no es compartida por todos.
  • Los procesos de denuncia aíslan a la víctima, pues generan vergüenza y no la sostienen en su proceso emocional.

En base a esto, creamos una comunidad de práctica alrededor de acoso sexual, y nos dimos cuenta de que la solución al problema no está - aunque hay que hacerlo - en optimizar el proceso formal de denuncia, la gran oportunidad está en la creación de una cultura inclusiva que prevenga el acoso y apoye a las víctimas.

Con este poderoso insight, decidimos enfocar los experimentos en una sola empresa, Promart, con el objetivo de cambiar los micro comportamientos de los colaboradores para que se conviertan en aliados en la creación de una cultura de respeto. Aprendimos que:

  • El problema no se resuelve en áreas de recursos humanos. Debemos descentralizar la responsabilidad entre líderes y colaboradores.
  • Los testigos activos y pasivos son clave en la solución, ello requiere capacitarlos en un entorno de seguridad psicológica para que se sientan parte de la solución.
  • La fórmula ganadora es incentivar conversaciones, no denuncias. Las conversaciones con soporte emocional sacan a la luz los problemas.

Estos aprendizajes nos permitieron diseñar un framework de acciones agrupadas por nivel de impacto e intervención en la cultura corporativa. Con ello, creamos una plataforma donde ponemos a disposición de organizaciones, líderes y colaboradores las herramientas que necesitan para romper con el silencio alrededor del hostigamiento sexual laboral e instaurar una cultura de respeto donde el acuerdo social sea la Tolerancia Cero al Acoso.

Los invito a revisar la plataforma: https://www.espaciosseguros.pe/

Combatir el hostigamiento sexual laboral es trabajo de todas las personas. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de marcar la diferencia, sí. Pero es en el encuentro colectivo donde dejaremos de ser una sociedad aprendiz de lo que significa vivir en valores y asegurar así, el bienestar de todas las personas.